Te esta adentrando en un pequeño rinconcito, justo en el lado izquierdo inferior de mi mente, donde guardo secretos, fantasias y cualquier pensamiento que me ronde.
Shhhh...que mis sueños estan durmiendo...

lunes 9 de noviembre de 2009

Escapemos

Como dos estúpidos miraban el cielo estrellado, lejos de toda contaminación lumínica, lejos de todo. Un lugar donde el silencio era bienvenido y las miradas casi obligatorias. No necesitaban más, ni si quiera saber de astronomía, pues bastaban las suposiciones absurdas sobre el significado de las estrellas...

-¿Y esas?
-Imagina un pintor, cansado de no poder pintar una sola obra porque la situación del país no le permitia ni tener comida para subsistir, asi que comprar acuarelas era todo un reto...una simple caja de acuarelas. Siempre iba acompañado de un pincel y una botella de vino, ese loco borracho necesitaba de la bebida para olvidar que no tenía pinturas. Una noche se gastó su botella, y sus propios deseos de conseguir otra lo llevaron a pintar la silueta de una en el mismo cielo. ¿Ves esas cinco de alli?
-Si
-Esa es la botella del maestro...

Podrian tirarse otras imaginando, y de hecho pasaron más de tres sin que se percatasen de ello...

-¿Tienes frio?
-Comienza a refrescar un poco...

Se miraron fijamente, sólo un par de segundos. Ella le robo un tímido beso de la comisura derecha de sus labios, él, le tendio la mano y se levantron de un impulso. Envueltos entre mantas apagaron las velas con un débil soplido y entraron el la tienda de campaña. Tenian la necesidad de rebentarse a besos pero ya se comian con la mirada. Él la abrazaba para burlar al frio y ella deseaba que ese instante no se acabara nunca.

-Deberíamos repetir esto todos los fines de semana...
-Viviría asi entre semana...

Pero un par de días más tarde la realidad los devolvió a su lugar de origen. Mientras buscaban huecos, fechas y horarios, no se olvidaban de selecionar un nuevo cielo estrellado.

Él necesita una voz, una imagen.
Ella se ha cansado de mirar las pseudo estrellas colgadas en su techo.
Ellos necesitan tan sólo una mirada y ¿porque no? reventarse a base de luces rojas que se enciendan a su paso regalándoles otro instante.

¿Por qué no escaparse?
¿Que impedimentos hay para volar?

sábado 7 de noviembre de 2009

miércoles diferentes

El año pasado empecé la carrera...

Mis amigos en Granada y yo en Málaga. En magisterio deseando hacer enfermeria o arte dramático, sin nadie, deseando compartir mi vida aunque solo hubiesen sido unos momentos...Sola...tenía miedo de seguir sola.

Pero entonces un profesor anunció un curso de teatro, y aunque no encontré a nadie que se apuntase conmigo no me iba a quedar con las ganas. El conductor del autobús me tuvo que explicar cómo llegar, y aunque me perdí encontré el sitio. Llegue un tanto extrañada, llegué asustada, sentada en el suelo mientras terminaba de leerme unos apuntes de "didactica". Viendo como la gente va llegando y se abraza, se saludan, se besan... y cuando llega la hora de tu presentación ni si quiera tienes a alguien que te aplauda ni que recuerde tu nombre a la primera.

La carrera me resultaba fácil, pero me dí cuenta que no era lo que buscaba y estuve a punto de abandonar en más de una ocasión, pero el teatro de los miércoles por la tarde me ataba a una Málaga que empecé a conocer poco a poco. Era mi punto de escape, mi salida, lo que necesitabamos para poder seguir hacia adelante una semana más. Literalmente, entrabas llorando por los porblemas de fuera y salías riendote de ellos...más que una terapia, una forma de vida.

He encontrado amigos, de esos que sabes que tendrás para toda la vida, de esos que yo pensaba que no existian. Se que con una llamada de teléfono tengo un café asegurado o incluso una sonrisa...He conocido a gente tan especial, tan luchadora, tan únicos que no puedo ni explicarlo, necesitarias vivirlo...

Gracias a que llegué un día asustada a un tal Santa Rosa de Lima puedo ser yo, e incluso e descubierto que puedo seguir haciendo teatro...¡gracias Jesucristo por tener un musical!

La obra final no podría explicarla porque las palabras que usaría ya las usó Paula en su día, y lo explicó tan perfecto que no me atrevo a cambiar ni un solo punto.

Ahora nos los quitan a la mayoria, se van los antiguos y ellos no paran de asegurar que "no pasa nada, es normal". Pero yo no puedo aceptarlo, no quiero creerlo, no se que va a ser de mi vida sin los miercoles tarde. Os resultará una tontería pero me acaban de arrancar un trocito, parte de una base que sujetaba el resto de mi yo.

Me siento tan débil...

día sábado

Porque no es necesario despegar del suelo para emprender vuelo, hoy te digo a ti, pequeño viajero, pequeña aventurera, que para vivir es neceserio sentir miedo.

¿prefieres la soledad o las malas compañias?
¿el odio o la ignorancia?
¿viéndolas venir o ensuciándote las rodillas en el intento?

Prefiero estar mal acompañada, que me odien o ser yo quien te mire con los ojos entrecerrados. Quiero vivir ensuciándome las rodillas cada vez que me caiga, en cada tropezón.
Sería mucho peor no tener sentimientos, sería horribler no sentir absolutamente nada...

¡Vas a estrellarte! ¡Estas loca! Ni si quiera sabes lo que haces...

¿Y qué? Se aceptan problemas los días laborables, déjame seguir soñando los fines de semana...

Hoy es sábado

miércoles 4 de noviembre de 2009

otro dia

Esta mañana me he despertado dormida y ni si quiera las lágrimas de la ducha pudieron reanimarme. Mi cara todo un poema y por la bso del rey leon incrustada en mi cerebro mis pelos no debian estar correctamente ordenados. Pero sinceramente, me daba igual.

Me he comprado unos pendientes y un par de pulseras que nunca usaré, pero quería gastar mi dinero en ruido para el mañana. Mientras, de vuelta a casa en el autobús, esperaba mirando fijamente la puerta del colectivo esperando que algún argentino con voz melosa me vendiese algun set de costura, o alguna otra cosa... Y es que viajar en peceras siempre es diferente, cada día, por monótono que suene, acaba siendo totalmente diferente, incluso envuelta siempre en el mismo ambiente de regularidad y peculiaridad.



Con las sobras del día anterior me coformo como almuerzo, y de postre me envuelvo en acuarelas apreciando a través de mi torpeza las maravillas que conseguía ese loco borracho, con tan solo un par te trazos. Quizás respirar La Californie tuvo parte de culpa en su inspiración.



Para terminar la noche me decanto por un estilo un poco más bohemio, y encerrada en mi habitación, entre cervezas y cigarros, repaso el tema del día siguiente. Me entra frio, y como aún no me he encontrado con el valor de seguir poniendo lavadoras elijo la opción de resguardarme con alguna sudadera olvidada.



El siguiente reto es coger el sueño...



martes 3 de noviembre de 2009

dia II

Te miro, despacio, y al mismo tiempo que tus ojos se clavan en los mios deseo que se pare el tiempo, que no pasen los segundos, que no pase ni un minuto más que me diga que te vas. Y sin importarme el tiempo aún no se que ojo elegir, pues no podemos mirar fijamente a ambos a la vez, pero si puedo quedarme con tu mirada.

No me importa perder el tiempo mientras busco en tu cristalino el reflejo del mio, pues ya llevo tres horas frente al espejo pero no es lo mismo. No tiene sentido.

Te invito, como quinientas veces, a que tomes bocado de un delicioso bizcochito de chocolate, pues yo no puedo probar bocado siquiera, pues no me permites ni tener apetito.

No me importa perder el tiempo mientras veo como sacias tu glotonería, pero ya llevo tres dulces y no es lo mismo. No tiene sentido.

Te hablo, rápido, intentando que las estupideces te impidan echarme de menos. Invento mil relgas vocales y otras tantas matemáticas. Dibujo la ciencia a mi antojo, e incluso, se me confunden las palabras sin necesidad de provocarlas.

No me importa perder el tiempo mientras invento mil teorias absurdas, pues ya llevo tres sandeces seguidas pero no las escucha nadie, no es lo mismo. No tiene sentido.

dia I

"Hay cosas que no pueden explicarse con las palabras"

¿Cuantas veces habré escuchado esto? quizás muchas...
Quizás por eso hoy quiera escribir y no pueda, porque todo lo que tengo que decir es inexplicable, porque aún no han inventado el idioma para que pueda expresar todo lo que necesito en un solo post...

Mejor no decir nada, pues aunque parezca mentira, la nada es capaz de englobar tanto vacio que incluso nos explica aquello que nos resulta imposible.

Hagamos la prueba:
cerrar los ojos por un instante...intentar no pensar en nada.
¿imposible verdad? seguro que la cabeza se os llena de ideas unas agolpadas encima de otras como si quisiesen ser las protagonistas de una mente en blanco, pero en el fondo, ninguna resalta por completo. Sabeis que os vuelan miles de ideales pero no podeis detallar con exactitud en que estais pensando en ese instate...¿no me creeis? volved a hacerlo, volved a cerrar los ojos e intentar pensar en "nada"

Si alguno lo ha conseguido podrá entenderme...pues bien, eso era lo que quería contar hoy.

Quizás mañana pueda concretar con palabras lo que se siente cuando se intercambian sueños, cuando se cumple un deseo.

lunes 26 de octubre de 2009

Quizas sea eso...

Llevo tanto tiempo sintiéndome gigante que no me acostumbro a sentirme tan pequeña, pero no me desagrada...

Minúscula cuando busco un hueco que no existe, un espacio en el tiempo que me permita despegar, tan solo, durante un par de minutos. Insignificante cuando pienso que un regalo no puede tener más de lo intento y descubro que puedes multiplicarlo por mil, que puedes pintar una sonrisa cuando sólo me queda negro en las acuarelas.

Ignorante por no saber convertir palabras en hechos. Me acostumbre mal a la palabrería barata y me he encasillado sin ver el final que sé que existe. Que sabemos que existe.
Son tantos los malos hábitos a los que una se acostumbra, que se piensa que ho nay salida. Un camino fácil que llega a desesperar cuando se goza con la dificultad de lo más minúsculo.

No pensaba que sentirme pequeña me podía hacer tan grande...

Pensaba que era hermoso soñar, pero no sabía que podía ser increible cuando el sueño es compartido...



Porque sueño a tu lado,
pero también quiero despertar contigo